Tomar un nuevo vuelo

Publicado el 04 Nov 2020

Hace tres años viví por primera vez la experiencia de que me dejara un avión en tierra. Ahora recuerdo la situación y me rio con la picardía propia de las cosas que aprendo con el tiempo; pero aquel día "sufrí", corrí para llegar, me angustie, hasta me senté en una esquina del counter casi a llorar con una sensación de impotencia extraña, miedo, desespero.

La primer vez ante algo que no esperamos o que se sale de nuestro control, siempre nos remueve la vida.

En aquel momento después de un pico de "angustia" al saberme que finalmente me quedaba en tierra, respire profundo, recordé muchos de los motivos que me llevaron de regreso a México, el mar de emociones que había pasado haciendo cierres, viviendo el duelo, dejando el almita de Fernada en su tierra; la alegría de saberme hablando delante de casi 1.000 personas, etc, una lista de momentos y emociones amplia. Y allí estaba en el aeropuerto, descolocada, sin saber muy bien qué hacer.

¡Como si siempre tuviera que saberlo!!!

Me levante,me limpie las lagrimasme fui a comer unos tacos y espere, simplemente espere a que me subieran en el siguiente vuelo con destino a la que era mi casa.Y hoy tres años después, me encuentro casi en el mismo escenario jajajaja

Esta vez no perdí el vuelo, pierdo otra cosa, o muchas.

Me enfrento a un escenario nuevo en muchos sentidos , y como en aquel momento, lloré, me desespere, tuve miedo; pero alguien más grande que yo, esta vez me cogió de la mano, me cargo en lo que me recomponía, y aquí estoy

Esperando.

Ya lloré,

ya me comí los tacos,

me bebí la cerveza

y hoy me siento esperar desde un nuevo lugar de más calma a tomar un nuevo vuelo, un nuevo destino que me lleve de vuelta a casa, a mi casa interior.

¿Me quieres acompañar en este nuevo viaje?

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